lunes, 25 de junio de 2012

Poemas de Batania


EL MUERTO

Lo que cuesta mantener a un muerto,
lo que gasta en trajes y dentistas,
lo que agota llevarlo a la espalda
de Atocha hasta Argüelles,
si alguien supiera,
el muerto a cuestas,
todos los días,
lo que cansa vestir
los zapatos del muerto,
las camisas del muerto,
la bufanda del muerto,
si alguien me oyera,
cómo me suena el muerto,
cómo me llora,
cómo me roe,
cómo me grita
a trueno y rompepierna,
cómo me paso las noches
sin hacer un verso
porque no quiere el muerto,
porque no me sabe,
porque no se le ocurre,
no se me inspira,
si alguien entendiera,
lo que cuesta decir
sin pasar por loco
que mi padre vivió
sesenta y siete años
como un jilguero de nieve,
ningún clavo, ninguna tuerca,
ninguna mancha,
si alguien creyera,
y desde que vive
muerto
me obliga y me retuerce,
me ordena y me llama el muerto,
me apunta y me requiere,
siete años ya,
si alguien pudiera...


LOS LÍMITES

La amo cuando está
demasiado lejos
o demasiado cerca;
las distancias medias
solo sirven para amores a medias
y nosotros amamos al límite:
aquí se juega a trueno
o se juega a nada.


LAS FRESAS

Siempre le pedía fresas a mi madre
y mi madre me gritaba
las fresas en mayo las fresas
en mayo.

Y cuando mayo llegaba
yo era un bosque de fresas
y en las piernas fresas
y en las muñecas
y en el puente de la risa.

Pero desde que la ingeniería genética
ha demostrado
que las fresas antiguas se equivocaban
tengo fresas de enero a diciembre,
el lunes y el martes,
el miércoles
y el remiércoles
y también el 107 de abril.

Y ahora todo me es
un cansancio de fresas
y un tres por dos
y un bah
y un dejadme en paz.


EN EL CINE DE TU NIÑEZ

En el cine de tu niñez pusieron un Zara.
Cambió el bar de Javi por un nuevo Starbucks.
Llegó el mes de junio y dejaste el partido.
Quitaron de pronto El pájaro loco.
Y el ateneo celbraba a César Vallejo
gracias al patronazgo de Telefónica.

Te pasa que odias las flores de plástico.
¿Recuerdas los seiscientos de canela
y de huevo, aquellos renaules de corte
y cuchillo, aquellos citroen con gafas,
recuerdas a Dallas, a Ángela Channing,
a Curro Jiménez, a El hombre y la tierra?

Con cuánto oro te hablaban tus padres
del día de mañana. Y el mañana era solo
esta forma sorda de morder ceniza.
Quisiste volver sobre tus pasos pero no:
en la tele ya no echan El pájaro loco,
en el cine de tu niñez pusieron un Zara.


HIJOS

Para qué quiero hijos, me pregunto.

Para llevarlos a la biblioteca
y me digan papá,
por qué nos traes siempre a esta sección
donde nunca hay nadie.

Estos poemas han sido extraídos de "Neorrabioso. Poemas y pintadas". Editado por Ediciones La Baragaña. También podéis seguir al poeta en los blogs Neorrabioso y Batania. Un verdadero lujo. El libro cuesta, si no me equivoco, 12 euros. Leerlo, nada. Merece la pena hacerse con este libro.

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