NOCHE A Juan José Llovet. La ciudad ha visto morir al pájaro que la encendía detrás de la sombra de su ala. ¡Qué bien vestida estás de negro viuda de todas las tardes! ¡Qué bien hacen en tu cabeza azul los diamantes! ¡Qué bien hacen los bomberos Sol en apagarte! - - - SILENCIO A José Bances. El camino nublado asciende hasta la cima del sol Mis pasos y el aroma de mis primaveras muertas. El reloj (fuga de las horas que caen) c o m o l a p l o m a d a tiene el dedo en la boca. - - - NOCTURNO La selva de sombra... La luna como una naranja... La luna redonda, rojiza y dorada... Enmedio del bosque nocturno, la luna naranja. Los ángeles juegan a las cuatro esquinas en la inmensa plaza celeste... Llevan ...