DE PECES DE COLORES De joven es difícil convivir con la tristeza y todas sus pasiones. A veces se hunde el barco y el náufrago no pisa jamás tierra. Con los años, los que han sobrevivido, olvidan los océanos y el furor de su espuma y sus resacas. Aquellos ojos grandes como lunas, que todo lo miraban, se rasgan aburridos. se pintan de orientales y de otoño, observan las mareas y tormentas, seguros, en la arena de la playa ajenos al peligro apasionante de bañarse con algas y corales, y mueren en la orilla sin peces de colores en su frente. - - - A CIERTA EDAD A cierta edad, querida niña, de nada sirven los potingues, las cremas exfoliantes o el hábil cirujano que halló en el bisturí el sueño de la eterna juventud, además del dorado. A cierta edad los rostros son certeros y bárbaros espejos de todo lo vivido. A cierta edad, querida niña, el rostro es como un mapa del tesoro y no hay caminos, muros o barrancos que deban ser borrados. - - - GATO VAGA...